Rómpeme la cara con un beso

Rómpeme la cara con un beso,
ese beso de flagrante dicha
de tenerte tan cerca, herida de amor,
ante el cruel desplante de mi vil inquina.

Rómpeme la cara con tu beso,
el único besos que puede sedarme
y que a mi improperio inyecta dulzura
y me hace más tuyo cuanto más amable.

Rómpeme la cara, pero dame fuerte
el beso que guardas para este momento
que es gran estocada con un blanco guante
blandiendo mi ira con tu amor inmenso.