Creo en un Dios que no veo


Creo en un Dios que no veo

y que a veces ni lo siento,
que está sin estar, adentro,
y es, diga o no: “Yo Creo”.

Si lo niego más lo sé,
Si lo acepto más me niego.
Creo viendo como ciego,
Con el bastón de la fe.

Creo que Dios es mi Padre
Y mi Madre y mi Esposo,
Y no hay término copioso
Para que el misterio encuadre.

Creo que Dios es Amor,
Qué acepta lo que le doy,
Qué me ama como soy,
Imperfecto y pecador.

Creo que habita en los hombres,
semejanzas de este Dios,
que está donde hay más de dos
reunidos en su nombre.