Gózase el alma flechada
ante refulgente ser,
bástale ya su mirada
y su encanto de mujer.

Mucho le tiene turbada
el afán en su valer.  
Gózase aún ignorada
un alma ardiente al querer.

Sépale todo a ya nada,
todo a ya nada tener,
ante la mujer amada
si no ha de corresponder.